EU prohibirá la tecnología de reconocimiento facial
El crecimiento y la capacidad de la actual tecnología de reconocimiento facial han llevado a la Unión Europea a considerar seriamente prohibir esta tecnología. La Comisión Europea propone una prohibición de tres a cinco años sobre su uso en público, salvo para investigación y proyectos de seguridad aprobados. Google y Microsoft, ambas con fuertes inversiones en esta tecnología, han tenido reacciones diferentes ante la moratoria propuesta.
“Realmente me resisto a decir que debemos impedir que la gente use la tecnología de una manera que puede reunir a las familias, cuando puede ayudarlas a lograrlo,” declaró Brad Smith, director jurídico de Microsoft, a Electronics Weekly. “Lo segundo que diría es que no se prohíbe algo si realmente se cree que existe una alternativa razonable que nos permita, por ejemplo, abordar este problema con un bisturí en lugar de un cuchillo de carnicero.”
Google, por otro lado, apoya la propuesta de la UE. Sundar Pichai, director ejecutivo de Alphabet, la empresa matriz de Google, reconoció los posibles usos nefastos de esta tecnología y coincidió en que una prohibición temporal daría a los gobiernos la oportunidad de desarrollar normativas.
“Creo que es importante que los gobiernos y las normativas aborden esto cuanto antes y le den un marco,” declaró Pichai recientemente en una conferencia en Bruselas. “Una regulación sensata también debe adoptar un enfoque proporcionado, equilibrando los posibles daños con las oportunidades sociales. Esto es especialmente cierto en áreas de alto riesgo y alto valor.”
El reconocimiento facial es más un dispositivo de rastreo que un recopilador de datos, en comparación con las enormes cantidades de información sobre nosotros que ya recopilan las grandes empresas. Nuestra actividad en internet, nuestras compras y nuestros hábitos de lectura y visualización se recopilan en algún lugar.
Como informó el New York Times en un artículo de opinión publicado ayer, prohibir la recopilación de datos de reconocimiento facial podría llegar demasiado tarde.
“Estos esfuerzos parten de buenas intenciones, pero las prohibiciones al reconocimiento facial son la forma equivocada de combatir la vigilancia moderna. Centrarse en un método de identificación en particular tergiversa la naturaleza de la sociedad de vigilancia que estamos construyendo. La vigilancia masiva omnipresente se está convirtiendo cada vez más en la norma. En países como China, el gobierno está construyendo una infraestructura de vigilancia para el control social. En países como Estados Unidos, la están construyendo las corporaciones para influir en nuestro comportamiento de compra, y el gobierno la utiliza de manera incidental”.
Los datos se han convertido en la mercancía valiosa. Los corredores de datos se están convirtiendo en los nuevos magnates de la industria.
“Así es como las grandes empresas de internet, como Google y Facebook, ganan dinero. No se trata solo de que sepan quiénes somos, sino de que correlacionan lo que saben sobre nosotros para crear perfiles sobre quiénes somos y cuáles son nuestros intereses. Por eso muchas empresas compran datos de matrículas a los estados. También por eso empresas como Google compran registros de salud, y en parte por eso Google compró la empresa Fitbit, junto con todos sus datos,” señala el New York Times.